¡No Piques! Con la excusa de la sostenibilidad hay gente que sigue destruyendo todo lo que queda a su alcance.
15 de Octubre de 2008Empresa malagueña vende trozos de selva amazónica para plantar palmeras, teca o mandioca con promesas de un 20% de beneficio.
Los Verdes, SEO y Greenpeace alertan de que la deforestación del Amazonas se triplicó en agosto. “Falacias ecologistas”, responde el responsable del proyecto
15/10/08. Medio Ambiente. Los folletos como el que hoy le enseña EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com son parte de una campaña publicitaria de Proininso, una empresa malagueña que vende parcelas de selva amazónica brasileña como una inversión en plantaciones de mandioca, teca o palmeras aceiteras con promesas de beneficios de hasta un 20%. Iniciativa empresarial que ha hecho saltar las voces de alarma entre colectivos conservacionistas como Los Verdes, SEO y Greenpeace. Para Antonio Quero, responsable del proyecto, estas advertencias son “falacias ecologistas”.
PARCELAS de selva de 262.830 metros cuadrados por 105.000 euros situadas en los estados brasileños de Amazonas o Mato Groso. Unos terrenos en los que las plantaciones de teca, mandioca o palmeras aceiteras para la elaboración de biocombustibles pueden ofrecer una rentabilidad de hasta un 8% el primer año y un 20% en 20 años. Esta es en resumen la oferta que la empresa malagueña Proininso publicita en algunos folletos repartidos por la capital de la Costa del Sol.

UNA iniciativa que no ha pasado desapercibida para asociaciones de carácter conservacionista como Los Verdes o SEO Málaga conscientes del acelerado proceso de deforestación que sufre la selva amazónica brasileña y escépticos frente a una publicidad que presenta estas plantaciones como “sostenibles”. “No se cuánto CO2 pueden fijar esas palmeras, pero seguro que la selva original fijaba muchísimo más”, se advierte en uno de los mensajes de alerta a los que ha tenido acceso EL OBSERVADOR.
LA organización internacional Greenpeace, una de las más activas en la defensa del gran pulmón verde del continente americano, recuerda que en agosto de este año se había multiplicado por tres la superficie deforestada en la selva brasileña, donde se contabilizaron 756 kilómetros nuevos de selva quemada en sólo un mes, según datos del Instituto Nacional Brasileño de Investigación Espacial. Greenpeace señala a la industria ganadera y maderera y a la falta de control del gobierno como los responsables de esta destrucción.
SIN embargo, para el responsable de Proininso, Antonio Quero, el proyecto es “sostenible”. Quero sostiene que el 95% “de lo que se publica sobre el Amazonas son falacias ecologistas. Intoxicaciones informativas que niegan el legítimo derecho al desarrollo de los habitantes de la zona y que se escriben por gente que no ha estado allí y no le han picado los zancudos. Nuestras plantaciones no afectan al medio ambiente y el bosque no da de comer. Brasil tiene una de las administraciones más rigurosas a nivel mundial en lo referente a conservación”.
SEGÚN Greenpeace, el 70% de las emisiones brasileñas de dióxido de carbono y otros gases invernadero a la atmósfera provienen de la quema de sus selvas. En la mayor selva del planeta cinco hectáreas sucumben por minuto a las motosierras y los incendios provocados. Los terrenos deforestados -ilegalmente, pues en su mayoría pertenecen al gobierno brasileño- son dedicados posteriormente a la ganadería y la agricultura. El 20% de las áreas taladas en las últimas dos décadas ya no son rentables por lo que resulta más barato arrasar nuevas zonas que recuperar las ya taladas.